Yacimientos subacuáticos en Sancti Petri

Yacimiento Subacuático Sillares del Castillo de Sancti Petri

Se trata de un espigón de sillares construido sobre roca natural que conserva poca potencia. La construcción parte de la laja de piedra a pie de la playa del castillo en dirección norte, hacia un bajo rocoso tras el cual se da la máxima profundidad de la zona. Su cronología se remonta a la Edad Moderna.

Yacimiento Subacuático Cañones del Arrecife de Sancti Petri

Casi en el centro del arrecife, en su cara exterior, se localizó un arganeo de grandes dimensiones, mientras que en la pendiente se detectaron un total de siete cañones de hierro. Cronológicamente el yacimiento pertenece a la Edad Moderna.

Yacimiento Subacuático Desembocadura del Caño de Sancti Petri

Área objeto de una prospección superficial con recogida sistemática de piezas. En concreto se trata de un yacimiento con gran acumulación de material cerámico bastante completo. La cronología abarca tres momentos culturales: siglos I-II d.n.e., s. IV-V d.n.e y s. XI-XII d.n.e.

Cadizpedia

El Poblado de Sancti Petri

Asentamiento fenicio en la antigüedad en cuya costa se erigió el Templo deMelkart (Dios del Comercio) y posteriormente sobre sus ruinas el Templo de Hércules Gaditano (hoy Castillo de Sancti Petri, fortaleza en ruinas en proceso de restauración).
En 1929, el Consorcio Nacional Almadrabero adquiere los terrenos por 225.000 pesetas iniciándose una boyante actividad pesquera que haría que en los años 1946-1947 el asentamiento de pescadores en torno a la industria almadrabera, llegara a convertirse en pedanía de Chiclana de la Frontera con una parte de población estable y otra parte estacional durante los cinco meses de la temporada atunera que procedían de localidades de Cádiz y de provincias cercanas como Huelva, Málaga y Almería. El poblado llegó incluso a contar con un Alcalde de Barrio dependiente del Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera.
A mediados de los años 70 la pesca del atún comenzó a escasear y finalmente se disolvió el Consorcio Almadrabero, que cierra sus puertas en 1973, siendo los terrenos adquiridos por la empresa Sancti Petri S.A. por 85 millones de pesetas. Sin actividad concreta en este periodo, el poblado es paulatinamente abandonado por sus pobladores hasta que en 1979 el Ministerio de Defensa expropia los terrenos por 158 millones de pesetas, quedando bajo su titularidad hasta el año 1993.
Durante los años en los que fue titularidad de Defensa, el poblado presentó un aspecto fantasmagórico a la vez que bello y nostálgico para los que una vez habitaron sus casas. Muchos de los que fueron sus vecinos conservan aún la llave de su casa, pese a que durante el abandono los edificios se fueron derrumbando.
Tras la desafectación de los terrenos expropiados a la empresa Sancti Petri S.A. del fin público de uso militar por el Ministerio de Defensa, se inició un complicado proceso judicial en la que los antiguos propietarios reclamaban la titularidad de los terrenos. En 1997, Costas autoriza el deslinde del dominio público marítimo terrestre. En 1999, el Ayuntamiento propone a Costas la creación de un consorcio con la Junta para la gestión del poblado. En 2001, la entonces Empresa Pública de Puertos de Andalucía (hoy Agencia Pública de Puertos de Andalucía - APPA) presenta un Plan de Usos donde se descartan los fines inmobiliarios. Hoy en día, se permanece a la espera de que los terrenos pasen a propiedad de la APPA para comenzar con la rehabilitación del poblado, al tiempo que se han establecido negocios de hostelería y el Puerto Deportivo Sancti Petri.

Sancti Petri y al-Ándalus

Una célebre descripción anónima de al-Ándalus, titulada Dikr bilad al-Andalus (Mención del país de al-Ándalus), hace referencia a la isla, al templo y su destrucción:
En esta isla se halla el monumento llamado Ídolo de Cádiz, situado a la orilla del mar; en altura, perfección y belleza, esta obra no tiene otro parangón que el monumento de la ciudad del faro, en Yillīqiya [Galicia]. El Ídolo de Cádiz era una almenara de cien codos de altura [...] sobre la que aparecía una imagen antropomórfica de maravillosa naturalidad, equilibrio y tamaño; su rostro se volvía hacia occidente, donde está el Océano, y envolvía su cuerpo en un manto, protegiéndose del norte. [...] Este faro constituía para los musulmanes un guía en el mar, pero fue destruido por `Alī `Īsà b. Maymūn en el año 540 (1145-46), cuando se rebeló en la ciudad de Cádiz.

Los sacrificios humanos en el templo de Melkart

Los navegantes procedentes de Tiro establecieron la colonia de Gadir y eligieron para ello el extremos sur de la gran isla gaditana. La erosión marina ha separado el Área del templo de la isla primitiva, convirtiéndola en el actual islote, sonde no se conserva más que las ruinas de una fortaleza moderna. El Templo de Melkart llegó a convertirse en uno de los
santuarios más importantes del mundo antiguo y su divinidad alcanzó una extraordinaria difusión, especialmente durante el alto imperio romano.
El templo debía tener como elemento principal un gran recinto o área sagrada, dentro de la cual estaría el edificio propiamente dicho, con las puertas de bronce decoradas y las restantes reliquias y altares. Había allí dos pozos, uno de ellos de agua dulce, cuyo régimen de caudal era inverso al de las mareas, fenómeno estudiado directamente por el geógrafo griego Posidonio. Debido a al origen oriental del culto, no existía una imagen del dios en el templo, sino solamente los altares destinados a los sacrificios.
Quizá sea este, el sacrificio, el elemento esencial de la religión fenicia. Conservando el antiguo sentido cananeo, el ofertante fenicio sacrificaba generalmente ganado mayor y menor, pájaros  ofrendas de grano, aceite, leche, vino, etc. Pero también realizaba sacrificios humanos.
El sacrificio de primogénitos era ya una practica antigua. Quizá debe remontarse a mediados del III milenio y los fenicios no lo suspendieron. La mayor parte de los restos de las incineraciones aparecidas en Salambó (Cartago),entre otros muchos lugares, demuestran que un 80% no superaba los dos años de edad, aunque no faltaban victimas de mayor edad; se han encontrado en las urnas de los sacrificios las pruebas de que habían sido entregados al fuego purificador, niños incluso de 12 años.
El ritual consistía en la entrega al sacerdote por parte de los padres de su hijo, este llevaba al niño en sus brazos ocultándolo de la vista de los presentes en el momento del preciso golpe de cuchillo. Cuando se incinera el cuerpo, la música y la alegría del pueblo redimido con el sacrificio anulaban los gritos desconsolados de los padres, mientras su hijo se reunía con la divinidad. No debemos llevarnos ninguna sorpresa ni considerar por ello que la religión fenicia era especialmente sangrienta, pues ni siquiera los griegos habían perdido por completo esta práctica en el siglo IV a.C. Según Diodoro, los niños continuaban siendo quemados en aquella época en sacrificios rituales.

El faro del Castillo de Sancti Petri

El faro de Sancti Petri está situado en la isla de Sancti Petri, entre el término municipal de San Fernando y el de Chiclana de la Frontera (Cádiz).

Desde 1610 existía en la isla una torre almenara, que protegía la entrada a la Isla de San Fernando, posteriormente se convirtió en fortaleza en el siglo XVIII como parte del sistema defensivo del puerto de Cádiz.


En 1918 la torre se adaptó a faro conforme a un proyecto de Francisco García de Sola para instalar una luz permanente de gas acetileno que se situaba a 15 metros sobre los cimientos y con un alcance de 12 millas.

En 1930 se complementa con señales de enfilación que además de balizar la isla sirven recalada al canal, y en 1952 se colocó una nueva linterna.


En la actualidad conforme a los criterios de la Comisión Nacional de Faros no tiene categoría de faro, sino de baliza.


En la terraza del faro existe un vértice Geodésico del Instituto Geográfico Nacional.
Un vértice geodésico es una señal permanente, desde 1975 están protegidos por la Ley sobre Señales Geodésicas y Geofísicas, en este caso está materializado por el eje geométrico de la cúpula acristalada que protege el equipo óptico del faro y al no poder estacionar en el centro se ha puesto en la terraza un clavo excéntrico. Cada vértice forma parte de una red de triángulos cuyas coordenadas se han calculado con la mayor exactitud y precisión posible.

El Templo de Hércules

Aníbal o Julio César fueron dos de sus ilustres visitantes. Otras fuentes históricas incluso citan la presencia del apóstol Santiago y del héroe de la mitología griega Hércules en este santuario. Sea como fuere, el Templo de Hércules Gaditano, situado sobre el actual islote de Sancti Petri, junto a la localidad de San Fernando, estuvo considerado como uno de los grandes centros religiosos de la Antigüedad en una de las ciudades más viejas de Occidente, Gadir, la actual Cádiz.
De origen fenicio y levantado en honor a su dios Melqart, algunas fuentes clásicas ya datan el origen del santuario paralelo a la existencia de Troya (siglo XII a.C.) Su fama se extendió allende los mares, y las referencias en torno a su existencia son numerosas entre los escritores del pasado.
El santuario se conformaba, según las fuentes, en un conjunto de edificaciones dondesobresalía un edificio principal y un patio al que se accedía por una puerta flanqueada por dos grandes columnas. En la portalada principal aparecía un relieve que escenificaba los doce trabajos de Hércules en bronce. Los sacerdotes que moraban el templo vigilaban que las llamas del fuego perpetuo no se apagaran, según relata Estrabón.
También destacaban dos pozos de agua dulce cuyo ritmo de crecida se producía en sentido inverso al de las mareas. Según el historiador latino Pomponio Mela, bajo el templo estaban sepultados los restos de Hércules. Y el subsuelo también albergaba otras reliquias mitológicas como el cinturón de Teucro o el árbol de Pigmalión.
Dicen que en el interior del templo Aníbal, siendo un niño, juró odio eterno a Romaante su padre Amílcar Barca. Más tarde volvería aquí para ofrecer sus votos a los dioses antes de emprender su conquista de Italia. Con el paso del tiempo, hasta llegar al año 68 a.C, fueJulio César quien como cuestor, ante la estatua de Alejandro Magno que allí había, se lamentó que a la edad de 30 años todavía no había alcanzado las mismas gestas del conquistador macedonio. El romano regresó al templo de Hércules en el año 45 a.C. tras la batalla de Munda.
Sobre las ruinas fenicias del Templo de Hércules Gaditano, los cristianos levantaron siglos después el Faro y el castillo de Sancti-Petri, en el siglo XIII. Pero la erosión del mar, su explotación como cantera de piedra y continuos ataques destructivos acabaron con el esplendor que tenía el templo desde su ocupación por los visigodos.
Una leyenda atribuye la presencia de apóstol Santiago en la isla de Sancti-Petri con el objetivo de erradicar el culto pagano en el templo y consagrarlo al cristianismo, en honor a San Pedro, de ahí el nombre que se le dio a la isla. Fue en este lugar, asimismo, donde Manuel de Falla, ya en el siglo XX, concibió su Atlántida. De interés para el viajero es el Museo de Cádiz, donde se hallan expuestas estatuas encontradas en el templo.
Por el entorno, los amantes de la playa cuentan para disfrutar con la urbanización de Sancti Petri. Los de la naturaleza, con las lagunas domésticas, por un lado, y con las marismas de Sancti-Petri, por otro. Y con un excelso pinar. Todo un conjunto magnífico para el viajero, sin lugar a la duda. Ideal para una escapada de fin de semana donde combinar historia y ocio.

Fuente: Lugares con historia

El islote de Sancti Petri

Los primeros hombres que poblaron Chiclana escogieron para establecerse la pequeña Isla de Sancti Petri, pero no fue sólo el principio de la población de Chiclana sino que este islote ha tenido siempre un contenido mítico como origen de la civilización de la Bahía de Cádiz.

El islote de Sancti Petri parece inevitablemente unido al personaje de Hércules. Se trata no sólo del culto que se le rendía en el Santuario a Melkartsino que en esta tierra transcurren dos de los doce trabajos que forman la parte más conocida del mito de Hércules. Así, después de dar muerte al león de Nemea y a la Hidra de Lerna, capturar al jabalí de Erimanto y a la cierva de Cerina, explusar a las aves del lago Estínfalo, limpiar los establos de Augias, capturar al toro de Creta y a las yeguas de Diomedes, conseguir el cinturón de Hipólita y capturar a Cerbero, Hércules robaría los bueyes de Gerión y las manzanas de oro del jardín de las Hespérides.
  
Descripciones de autores de la Antigüedad y excavaciones arqueológicas han permitido reconstruir la antigua tipografía de la zona. La ciudad antigua se repartía en dos islas, en el extremo sureste de la isla mayor se fundó el Templo a Melkart, uno de los de mayor prestigio en la Antigüedad. Un rasgo del templo muy comentado por diversos autores es la presencia de dos columnas de metal en el interior del templo que presentaban una inscripción en una lengua para ellos indescifrable. También eran famosas las reliquias que guardaban el templo, consistentes en el cinturón de Teucro, un olivo de oro con fruto de esmeraldas y, sobre todo, las cenizas del propio Hércules.

La misión del santuario dedicado a Melkart fue múltiple ya que este dios era una divinidad asociada a las fundaciones de ciudades, pero también un dios titular de la navegación y del comercio. A esto, hay que añadir el carácter oracular del templo, a él acudirían personajes famosos como Anibal o Julio César. También fue costumbre el que los generales romanos se acercasen al templo para rendir pleitesía al dios. Otro visitante famoso, éste ya en nuestros tiempos, sería el gran compositor gaditano Manuel de Falla que buscaría en Sancti Petri las notas musicales para la partitura de una de sus grandes obras: La Atlántida, que nunca culminaría.

Esta isla también la conocerían los árabes ya cristianizada, ahora dedicada a San Beter (como llamaban a San Pedro), luego sería, ya con los Austrias, torre vigía para defensa de esta costa contra berberiscos primero y contra ingleses después, más modernamente fortaleza bien artillada por los Borbones y también fue construido como baluarte defensivo contra los ataques de piratas, poco antes de ser duramente  bombardeado por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, baluarte liberal que formaba parte de la línea de fortificaciones que protegía la entrada del Caño de Sancti Petri junto a las baterías defensivas de la Punta del Boquerón. 

Los alrededores del islote han sido, desde antiguo, lugar de hallazgos arqueológicos importantes. Así, en el siglo XVIII, se produjo el hallazgo de una estatuilla que representaba la Envidia, recostada sobre el brazo derecho, de la que hoy se ignora su paradero. El 1 de noviembre de 1755 y a causa del terremoto de Lisboa aparecieron unas estatuillas de bronce, de las que también se desconoce su paradero. En 1905 fue hallada una estatua de mármol, y varios días más tarde una pequeña figura de bronce, que representa a Attis, dichos hallazgos se encuentran respectivamente en el Museo de Cádiz y el Arqueológico Nacional. En 1925 se encuentra una escultura de bronce representando a un emperador acorazado, que se encuentra en el Museo de Cádiz. Añadir tres estatuillas de bronce aparecidas en 1984 que, parece ser, representan a diversas divinidades egipcias. Además, 1973 se llevaron a cabo prospecciones submarinas, en las que se localizaron los siguientes restos: restos de construcción, abundantes restos de cerámica romana y un muro de 45 metros de longitud y 2.5 de altura. Sin embargo, dada la historia de la zona, se puede pensar que los descubrimientos más importantes aún no se han producido. 

Hoy día, nuestro litoral permanece constantemente vigilado desde esta legendaria isla de Sancti Petri por el castillo de igual nombre, declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, del que, aunque sólo quedan restos de los siglos XVI (la torre) y XVIII (el resto del castillo), su torre medieval sigue sirviendo como faro y guía de quienes viven del mar, por el mar y junto al mar.

Fuente: Turismo de Chiclana